Durante los últimos años, varios estudios han confirmado algo que hasta hace poco aún era objeto de debate entre la comunidad científica, la calidad del semen está descendiendo en muchos lugares del planeta. Aunque los datos solo indicaban un descenso de la calidad del esperma y no un aumento de la infertilidad masculina, otro estudio reciente, realizado con participación española, sugiere que también está aumentando el grado de infertilidad entre los hombres
«El descenso de la calidad del semen ha provocado que los tipos de tratamientos de fertilidad sean cada vez más importantes y sofisticados», explica a eldiario.es Nicolás Garrido, director de la Fundación Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). Según este especialista, «nuestro estudio ha mostrado cómo el descenso en la calidad del semen tiene una repercusión clínica, ya que los hombres que vienen a nuestros centros son cada vez más infértiles».
Garrido es el coautor de un estudio publicado a finales del pasado año en la revista Fertility and Sterility, en el que se analizaron muestras de cerca de 120.000 hombres que acudían a las clínicas de reproducción asistida del IVI. Según sus resultados, el riesgo de los hombres de precisar de tratamientos de fertilidad para ser padres aumentó de un 12,4% en 2004 a un 21,3% en 2017, lo que supone un incremento de nueve puntos en poco más de una década.
